Las personas no indicadas para una intervención de liposucción son aquellas con enfermedades como obesidad mórbida, inmunosupresión, artritis reumatoidea, diabetes, hipertensión arterial o con el síndrome dismórfico (preocupación excesiva por la apariencia física). Además, de estos casos el cirujano puede determinar que el paciente no es apto para la liposucción según los resultados de los exámenes requeridos antes de la cirugía.